Palming, una poderosa técnica para mantener una visión saludable

Cubrirse los ojos con las palmas de las manos,  es una de las mejores maneras para relajar los ojos y descansar por completo el nervio óptico.

Encuentre una posición cómoda (generalmente sentada, con los codos apoyados sobre una mesa o superficie), junte las manos y frote las para calentarlas, cierre los ojos y cubra con las palmas en forma de concha (no tocar el globo ocular, pero Sí a su alrededor).

La idea es evitar la entrada máxima de la luz, relajarse y respirar profundamente, sin ejercer presión sobre los ojos.

Frote las palmas de sus manos

Cubra sus ojos con las palmas de sus manos a modo de concha

Tiempo del ejercicio

Sesiones de 6 minutos cubriendo sus ojos, cada hora, son ideales si está trabajando con el ordenador, leyendo o realizando algún ejercicio que implique una actividad que canse o agote su visión.
Si no está realizando estas actividades, puede practicar el palming de 1 a 2 veces al día durante 6 minutos.

El palming, además de relajar los ojos, también es un ejercicio que aporta energía. Porque cuando ponemos nuestras palmas de las manos sobre nuestros ojos, respiramos profundamente e imaginamos en oscuridad, estamos realizando un ejercicio muy poderoso y que proporciona mucha energía para los ojos.

Por la mañana, cuando tenemos una buena noche de sueño, nos despertamos con gran disposición y energía. Cuando nos sentimos bien y revitalizados, y hacemos el palming, transmitimos esa misma sensación y energía a los ojos. Por esta razón ese es el mejor momento para realizar la práctica.

Practicando el Palming en grupo en el parque Villa Lobos

Conocer todas las técnicas del Método Abra sus Ojos >>
2018-10-22T06:03:57+00:00Por |tratamientos|Sin comentarios

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